Puente real y puente metafÃsico
Cuando en el adulto sobreviene una neurosis , al unÃsono surge en él el mundo de fantasÃa infantil; y esto se cree causa del desarrollo de esa neurosis. No se explica asÃ, por qué anteriormente esas fantasÃas no producÃan efectos patológicos. Y es que tales efectos sobrevienen cuando el individuo tropieza con una situación que ya no puede afrontar adecuadamente mediante los recursos de su conciencia.
Si la persona no lleva adelante un proceso conciente de iluminación de su sombra, y de proyección trascendente, queda atrapado en los estados de fantasÃa de su niñez que alcanzan una intensidad tal que empiezan a irrumpir en la conciencia creando un estado de conflicto.
La cultura permite paliar semejante situación poniendo al alcance de sus integrantes todo tipo de argumentos que los entretienen en proyecciones y exteriorizaciones de las más variadas………
Pero no todos pueden desoÃr las solicitaciones de su propio inconciente, y es allà donde el individuo debe enfrentar su propio rostro y trascenderse.
Llega asà el punto en que esta situación plantea el dilema existencial de “cruzar” de “pontificarse” hacia otro plano de significación de su propia psiquis donde las fantasÃas, en vez de provocar regresiones, aseguran una creatividad, verdadero estado terapéutico.
Este momento es donde se debe saber distinguir entre “puente real” y “puente metafÃsico” …..
El puente real es el puente del “alma”, es toda nuestra formación anÃmica, que vamos conformando en el devenir de nuestra vida, son los lazos, sentimientos , apegos, deseos, proyecciones, etc., ámbito donde el estado patológico manifiesta su eclosión. Cruzar este puente es un “animarse”, “atreverse” a verse en la faz sombrÃa y en la cara luminosa y alentarse a resolver los conflictos rescatándose en la misma creatividad que surge al pisar “la otra orilla”…..
El puente metafÃsico es el puente del “espÃritu”, cruzarlo requiere de “valor”, y ver en la propia valoración la trascendencia .
Todo psicólogo es un curador del alma, pero debe ser además portador de una mÃstica interior para que esa terapia sea de liberación; no basta cruzar el puente real, la sanación está al otro lado del puente metafÃsico, la enfermedad encuentra su antÃdoto en la liberación espiritual, verdadero estado y condición terapéutica.
Y esta liberación acontece cuando se encuentra el “SENTIDO” y desde allà abarcar el camino-proceso, el objeto-objetivo y el contexto-perspectiva del propio SER………
Juan José Greco



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