Aprender a ser libres | Puentes
puentes

Aprender a ser libres

O EL CAMINO DE LA LIBERTAD EMOCIONAL

Por: Tino Prat
tprat@tprat.com

De la misma manera que necesitamos aire y alimento, desde que nacemos necesitamos cubrir una cuota mínima de afecto. El bebé reconoce que existe al sentirse querido por las muestras de cariño de su madre; si no tiene sensaciones afectivas de aceptación y sólo vive el rechazo, aunque tenga alimento suficiente, probablemente acabará por morir.

En nuestros comportamientos cotidianos, inconscientemente seguimos buscando el afecto para darnos permiso a la vida, mediante una serie de comportamientos que se van automatizando y que acaban en un Guión que ya dejamos escrito en nuestro inconsciente alrededor de los siete años y que determina cómo será nuestra vida.

De acuerdo con ese Guión, compramos el afecto de nuestro entorno haciendo lo que entendemos que los demás esperan de nosotros. Y si aun así no lo conseguimos, haremos cualquier cosa para llamar la atención y conseguir una respuesta: es mucho mejor una bofetada que la indiferencia. La consecuencia es que vamos castrando nuestra espontaneidad para ir supliendola por unos programas negativos que en realidad no son nuestros y que nos van desconectando de nuestra verdadera esencia. Cada vez somos más dependientes de los demás y una y otra vez nos encontramos repitiendo el mismo curso vital.

Para adquirir la libertad emocional y la felicidad, el camino es la toma de conciencia de esos programas negativos inconscientes y aprender técnicas que nos permitan aprender a optar por otras reacciones en nuestra conducta, que sean más acordes con lo que conscientemente queremos ahora de nuestra vida.

Escrito por admin el 10 dAmerica/Chicago Junio dAmerica/Chicago 2007 | Categoría: Colaboraciones, PUENTES


Deja tu comentario