Añoranza del rÃo
Hoy busqué entre las palabras,
aquellas que me diesen frescura,
aquellas que ocultas bajo las piedras
tenÃan sabor de agua.
Pero llegó la noche
y mis manos seguÃan vacÃas,
y mis sueños permanecÃan ocultos
entre la sal y la arena.
Ante el dilema antiguo
de gustar o de huir
se dibujó una senda…
Cayeron los diques de contención
y, una nueva voz,
oculta entre músculos y huesos,
encontró el camino de salida.
Maribel Guerrero



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