LA VANIDAD
Ser o parecer, esa es la cuestión. José Ingenieros no es un filósofo muy conocido. Incluso es posible que sea muy difÃcil encontrar sus textos. Es directo, confrontativo y creo que genial. Aquà un pequeño y contundente fragmento de una gran obra suya. Aclarando diferencias…
“El hombre es, la sombra parece. El hombre pone su honor en el mérito propio y es juez supremo de sà mismo; asciende a la dignidad. La sombra pone el suyo en la estimación ajena y renuncia a juzgarse; desciende a la vanidad.
Hay una moral del honor y otra de su caricatura: ser o parecer. Cuando un ideal de perfección impulsa a ser mejores, ese culto de los propios méritos consolida en los hombres la dignidad; cuando el afán de parecer arrastra a cualquier abajamiento, el culto de la sombra enciende la vanidad.
Del amor propio nacen las dos: hermanas por su origen, como Abel y CaÃn. Y más enemigas que ellos, irreconciliables. Son formas diversas de amor propio. Siguen caminos divergentes. La una florece sobre el orgullo, celo escrupuloso puesto en el respeto de sà mismo; la otra nace de la soberbia, apetito de culminación ante los demás. El orgullo es una arrogancia originaria por nobles motivos y quiere aquilatar el mérito; la soberbia es una desmedida presunción y busca alargar la sombra”.
Transcripción de: JOSÉ INGENIEROS: El hombre Mediocre. Ed. Gradifco.
Imagen 1: RODIONOV IGOR: Vanidad de vanidades. Óleo.
Imagen 2: Cmayud. Memoria



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