Agradecer
Cuando miro atrás tratando de recorrer todo un año -porque quiero despedir las cosas que se van con el honor que merecen las experiencias, y porque aunque quiera pasarlo por alto, el momento se pone delante y “ocurre”-, sucede una especie de evaluación. Tal vez parecida a la recapitulación del moribundo, del emigrante, de todo adiós…

Y es inevitable que “aparezcan” las personas que de alguna manera han estado ahÃ, significativamente, y uno se ponga delante de ellas y note esa punzada de placer o de dolor por lo compartido o diferenciado; por lo vivido como éxito o fracaso; por el encuentro o el desencuentro; lo que pudo ser y lo que no… En las evaluaciones aparecen siempre las medidas, los objetivos alcanzados o las frustraciones. Siempre está ahà lo que ya pensábamos o deseábamos de las cosas… Tanto en el dar como en el recibir…
Los deseos y expectativas nos expresan, nos impulsan, nos orientan, nos dan sentido y marco para evaluar. El sà y el no. Seguramente es un puente. Un puente hacia adentro que construimos fuera… Y como puente puede que hagamos una gran obra -como aquel sobre el rÃo Kwai- o un tambaleante paso sobre caminos tortuosos.
Pero una vez cruzado… ¿Me quedo mirando el puente o simplemente paso al otro lado?
Algo ocurre en ese instante mágico de la muerte. Ese instante en que el ayer se va y el mañana entra. Es un instante de puro presente. Dura muy poco. Entra una chispa que reúne lo polar y ya no hay diferencias o evaluaciones, porque ya es una sola cosa. Dejo de mirar mi puente. No hay expectativas, no deseos. No hay dentro o afuera. No hay tú o yo. No hay evaluación. Hay experiencia.
Y entonces las personas van tomando presencia y luz propia. Hemos construido y cruzado juntos este “mi puente”.
Con algunos, tal vez aquà se acabe el camino juntos. Con otros tal vez construiremos uno que nos lleve más allá y más adentro.
Con todos, me doy cuenta de cuánto hay para agradecer.
¡GRACIAS!
Fuente Imagen: Bolg de Vladimir Urrutia



2 Enero, 2008 at 17:40
Gracias a ti por muchas cosas, pero sobre todo por tanto aprendido. Y por tu generosidad, gracias.